miércoles, 14 de agosto de 2019

Maybe I'm the only one for me- Purple Mountains

Durante las vacaciones, 
en solitarias guaridas,
a la hora de cierre
de los restaurantes...
No puedo seguir fingiendo 
que no me doy cuenta.
Estoy empezando a sospechar
(aunque espero estar equivocado) 
que quizá yo sea la única persona en mi vida.

Tomados de la mano, 
caminando bajo la luz de las estrellas, 
haciendo planes
o hablando bobadas...
Todo lo que veo son parejas en la calle.
Siempre tuve el presentimiento 
de que me desmoronaría entre crujidos.
Sí, quizá yo sea la única persona en mi vida. 

Pondré mis sueños en lo alto de un estante.
Tendré que aprender a caerme bien. 
Quizá yo sea la única persona en mi vida.

Rodilla flexionada, 
luna de miel, 
guardería, 
y otra vez muy pronto...
En mi mente, un pensamiento 
comienza ya a filtrarse.
Si nadie tiene interés en coger conmigo, 
quizá es porque a nadie le agrado.
Y quizá yo sea la única persona en mi vida.

Pondré mis sueños en lo alto de un estante.
Tendré que aprender a caerme bien. 
Quizá yo sea la única persona en mi vida.

Durante las vacaciones...

Water- PJ Harvey

Agua... 
Estoy caminando sobre el agua. 

Por años y años, 
lo he estado metiendo en mi cabeza.
He vivido por las vías correctas; 
he estado leyendo lo que el propio hombre dijo.

Agua.. 
Estoy caminando sobre el agua.
He estado mintiendo durante once años. 

María, 
déjame caer suavemente.
He estado leyendo
lo que tu propio hombre dijo.

He estado mintiendo durante once años; 
lo he estado metiendo en mi cabeza. 

Deja mis ropas en la playa.
Estoy caminando hacia el mar.
¡Demuéstramelo!
Ahora el agua me llega a los tobillos.
Ahora el agua me llega a las rodillas.
Pienso en él, 
y todas las alas de cera se derriten con el mar.

María, 
lo que tu hombre dijo
lavó todo lo que hay en mi cabeza.

María, agárrate fuerte.
Voy sobre el agua, voy bajo el mar.

Agua.. 
Estoy caminando sobre el agua.

Wild kindness- Silver Jews

Escribí una carta para una flor silvestre
en una clásica tarde de nitrógeno.
Un poder que lucía casi impotente.
"Soy perfecto en una habitación vacía", le dije.

Cuatro perros a la distancia;
cada uno representa un tipo de amabilidad.
Pájaros azules alojados en un altar de hoja perenne. 
Brillaré en la naturaleza salvaje...
Y desdeñaré el pecado de darse por vencido.

Pinturas al óleo de picnics clasificación X.
Tras las puertas de la medicación, soy libre.
Cada hoja en un espejo compacto
golpea un objetivo que no podemos ver.

La hierba crece en la nevera.
El año termina en la habitación de al lado;
es otoño y mi camuflaje está muriendo.

En lugar de tiempo, habrá tardanza...
Que se demore por siempre.

Me teñí el pelo en el Vacío de un motel.
Conocí al forense en el umbral de la puerta del sueño.
Me tomó de la mano y me dijo:
"Te ayudaré, muchacho, 
si lo que quieres en verdad es desaparecer".

Cuatro perros a la distancia;
cada uno representa un tipo de silencio.
Pájaros azules alojados en un altar de hoja perenne. 
Brillaré en la amabilidad salvaje...
Y mantendré el mundo según su palabra. 

Trains across the sea- Silver Jews

Problemas, 
no aparecen problemas por la vía.
No soporto verte, 
no soporto verte cuando lloras en casa.

Whiskey y penicilina; 
"por favor, fume cigarrillos Carlton".
La percha fría de un arce negro, 
maridos en fuga.

Acabo de regresar 
de un sorpresivo ataque de sueño, 
y ahí conocí a una chica 
llamada Lados Sombríos.
Y ella dijo: "Ha sido de noche todo el día.
¿Cómo algo tan viejo puede estar tan equivocado?"

El pecado y la gravedad me arrastran a dormir, 
para soñar con trenes a través del mar.
La mitad de las horas en la Tierra, 
¿de qué sirven?
No lo sé...

En 27 años he bebido 50 mil cervezas,
y ahora se estrellan contra mí
como el mar contra un muelle.

Back when I was 4- Jeffrey Lewis

Cuando tenía 4 años 
me sabía el nombre de cada dinosaurio
y leía mis historietas de ROM, Caballero del Espacio.
Mi niñera decía que era muy listo. 
Pero cuando se apagaban las luces todo era distinto.
La música de la radio me hacía sentir extraño.
Y tuve un mal sueño acerca de un gorila en un baño.

Cuando tenía 6 años 
me tomaba algunas cosas muy en serio, 
y pensaba que cada canción que sonaba en la radio 
se refería a extraños actos sexuales,
porque todos pensaban que yo no estaba enterado.
Ser pequeño es complicado y nadie te explica nada.

Cuando tenía 8 años 
me gustaba sentarme afuera, sobre una vieja caja de leche, 
y miraba el mundo desde el pórtico cruzando la calle, 
y los radios de transistores, y el concreto caliente,
y cada Halloween colgaban un millón de esqueletos de goma 
por toda la calle novena.

Cuando tenía 12 años o algo así, 
juro que nunca estuve tan deprimido. 
Todos menos yo se daban besos y comían galletas. 
Mi cerebro no lo podía soportar, 
tiré mi vida al bote de basura. 
Me sentía muy raro:
tenía que desaparecer 
en un enfermo llanto suicida.  

A los 15 años drogarme me hacía sentir bien, 
y me devolvía a los tiempos de mi niñez. 
Y nada importaba para mí aparte de eso.

Pero entonces los 16 fueron como un eclipse.
Mi cerebro se convirtió en un apocalipsis.
Estaba perdido y comprendí que nunca sería el mismo.

Cuando tenía 22 renuncié a lo que sabía 
y lo dejé todo en busca de fama y fortuna.
Toqué como si no supiera cómo hacerlo, 
sorprendí al mundo, cautivé a la multitud, 
pero merecía más de lo que me dieron.

Cuando tenía 27 años 
aún nada había sido perdonado. 
La arcilla se convierte en roca 
y la roca simplemente se asienta. 
Sentado en una playa llena de gente, 
fingiría ser una sanguijuela 
y me quedaría pegado a las cosas, 
aquí y allá, solamente por un rato.

Cuando tenía 31, 
sabía que me convertiría 
en lo que tuviera que convertirme.
Nada quedaba por revelar.
No había lugar al cual escapar.
Sorprendido y marchito, 
tonto y amargado, 
necesitado de una niñera, 
de buen agrado dejaría caer mi mano 
y simplemente quemarme. 

Cuando alcancé el temido cuarto piso, 
me di cuenta lo mucho que aún me faltaba. 
Comencé a pensar que no quería estar siempre solo, 
así que saqué la cabeza de la ventana
y me enseñé a enamorarme con rapidez.
Empecé a hablar sobre pintura
con una mujer en la lavandería.

Cuando tenía 50 años
y mi primera esposa acababa de dejarme, 
me sentía bien, y solía cantarle a mi hija 
pequeñas canciones divertidas.
Y justo cuando pensaba que lo mejor había pasado, 
me enamoré de verdad finalmente,  
y ni siquiera me molestó que hubiera tardado tanto.

Cuando tenía 63 el público me redescubrió, 
Mis cómics y álbumes se habían convertido
en raros objetos de coleccionistas de culto.
Mis dos padres habían fallecido, 
así que no vieron el relanzamiento de mis discos.
Y por primera vez en mi vida tuve un perro.

Cuando tenía 74 mi perro murió 
y me conseguí dos más. 
Me sentía muy bien con mi hija
y también con mi novia.
Y cantaba, y dibujaba un poco, 
pero sobre todo me despertaba temprano 
y me sentaba a jugar con los cachorros 
mientras deseaba que pudiera vivir por siempre.

Cuando tenía 87 mi nieto acababa de cumplir 11.
Mi mujer había muerto y mis perros se estaban poniendo viejos.
Mi cuerpo no funcionaba como debiera, 
pero en general las cosas estaban bastante bien.
Recibía buenas regalías de los cómics y los discos reeditados. 

Cuando tenía 106, mi único amigo era un pez dorado. 
Todos los que conocía estaban muertos y enterrados. 
El pez dorado nunca tuvo un nombre.
Los vecinos pensaban que yo estaba loco.
Y lo tiré por el inodoro cuando lo vi flotando boca abajo.

Cuando tenía 128 años
me gustaba sentarme afuera, sobre una vieja caja de leche, 
y miraba el mundo desde el pórtico cruzando la calle, 
y los radios de transistores, y el concreto caliente,
y cada Halloween colgaban un millón de esqueletos de goma 
por toda la calle novena...

Cada Halloween colgaban un millón de esqueletos de goma
por toda la calle novena.

Suffering jukebox- Silver Jews

Grúas en el horizonte del centro de la ciudad.
Para algunos, es algo digno de verse.
Deberían generar algunas reputaciones 
en el culto al número uno.
Mientras tanto, los segundos 
cambian en minutos
las horas del día, 
y estos tragos dobles 
desaparecen con el dinero 
y con la luz del sol.

Afligido tocadiscos de monedas,
eres una máquina demasiado triste. 
Estás lleno de lo que 
otras personas quieren decir.  
Y nunca pareces sonar fuerte, 
entre tantas conversaciones 
de la multitud.

Afligido tocadiscos de monedas
en una ciudad alegre. 
Estás allá, en una esquina, desmoronándote.
Y siempre parece que te mantienen 
con el volumen bajo:
la gente de esta ciudad no quiere enterarse.

Supongo que toda esa loca miseria
debe parecer real para ti, 
pero únicamente el dinero ilumina tu mundo. 
Estás atrapado, ¿qué puedes hacer?

Tienes tendencias de Tennessee
y dependencias químicas, 
haces los mismos chistes viejos
y cometes los mismos malapropismos 
en el momento justo.

Afligido tocadiscos de monedas,
eres una máquina demasiado triste. 
Estás lleno de lo que 
otras personas quieren decir.  
Las privaciones, la condena y la culpa
te hacen cuestionarte para qué fuiste construido. 

Afligido tocadiscos de monedas
en una ciudad alegre. 
Estás allá, en una esquina, desmoronándote.
Y siempre parece que te mantienen 
con el volumen bajo:
la gente de esta ciudad no quiere enterarse.

Nights that won't happen- Purple Mountains

Los muertos saben lo que hacen 
cuando dejan este mundo detrás.
Cuando el aquí y el más allá 
se alinean momentáneamente, 
la necesidad de acelerar 
y tomar la delantera 
disminuye repentinamente. 
Los muertos saben lo que hacen 
cuando dejan este mundo detrás.

Y por mucho que nos gustaría
tomar el carrete y rebobinar, 
o acelerar la búsqueda 
de lo que estamos destinados a encontrar, 
cuando la muerte llega y el sufrimiento acaba, 
el sufrimiento lo siguen haciendo 
los que se quedan atrás.

Noches que no sucederán. 
Tiempo que no pasaremos. 
Tiempo que no pasaremos
juntos de nuevo.

Los fantasmas son sólo viejas casas
que sueñan personas por la noche. 
No lo dudes, cariño, a los muertos 
les irá bastante bien.
Contempla la evidencia 
y te garantizo que descubrirás 
que los muertos saben lo que hacen 
cuando dejan este mundo detrás.

Noches que no sucederán. 
Tiempo que no pasaremos. 
Noches que no sucederán 
nunca jamás.
Noches que no sucederán,
que nunca alcanzarán el final.
Noches que no sucederán 
y que aún ni siquiera comienzan.

El mundo es sólo una posada en el camino, 
y nosotros somos los invitados. 
La muerte es un camello negro 
que se arrodilla para que podamos montarlo.
Y cuando la muerte llega y el sufrimiento acaba, 
el sufrimiento lo siguen haciendo 
los que se quedan atrás, 
en noches que no sucederán, 
en tiempo que no pasaremos, 
en tiempo que no pasaremos
juntos de nuevo.

Noches que no sucederán,
que nunca alcanzarán el final...
Noches que no sucederán: 
ni siquiera podemos comenzar. 

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