ahora tocas a mi puerta
y ya no puedo dormir.
No me queda espacio para tu rostro,
no tengo habitaciones para ti,
¡déjame estar solo!
Vete, espero puedas aprender
No malgastes tus palabras,
no necesito nada tuyo.
No me interesa saber dónde estabas
No me interesa saber dónde estabas
ni qué pretendes hacer.
Vete, espero puedas aprender
que hay un lugar y un tiempo para todo;
debo continuar y tirarte, pues ya no tienes uso.
No puedo soportar junto a ti un solo segundo.
No malgastes tus palabras,
no necesito nada tuyo.
No me interesa saber dónde estabas
ni qué pretendes hacer.
Carajo, ¿no te das cuenta?
Sólo eres pobre morra perdida
que se vería mejor muerta.
Tienes una lengua demasiado larga,
no me gusta la forma en la que chupa y sorbe
cada una de mis palabras.
No malgastes tus palabras,
no necesito nada tuyo.
No me interesa saber dónde estabas
ni qué pretendes hacer.
¡Yo soy la Resurrección! ¡Yo soy la Luz!
Nunca podría odiarte tanto como quisiera.
¡Yo soy la Resurrección! ¡Yo soy la Luz!
Nunca podría odiarte tanto como quisiera.
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